¡Que lindo, amaneció nublado!

miércoles, 7 de junio de 2006

Parece que el día de hoy, el sol no quiso asomarse en el Valle Central, un manto grisáceo de nubes tomó su lugar, algo deprimente para muchos.

Temprano en la mañana salgo de mi casa y hecho una mirada al jardín. La época lluviosa, que ya entró de lleno, había logrado unos firmes colores verdes en las hojas de las plantas, dejando de lado las tonalidades amarillentas de la época seca; la humedad que recubre el jardín da un brillo especial, y hace que los colores sean intensos, más saturados. Al fondo, un cielo con diversos grises hace contraste y reaviva aún más la belleza del pequeño jardín.

Hecho ahora una mirada a la calle, negra, sucia y rodeada de viejas y despintadas edificaciones. El paisaje es aburrido, deprimente. No hay ningún paisaje de colores naturales que hagan juego con el cielo. Entonces fue cuando me di cuenta: no es el día el que deprime la ciudad, es la ciudad la que deprime el día.

a la/s 10:04 p. m.  
1 comentarios
dhebian home dijo...

Simples cosas del progreso... Progreso, vaya palabra...

9/6/06 8:54 a. m.  

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