El valor de nuestras instituciones

sábado, 3 de febrero de 2007

Constantemente hablamos de los inconvenientes de nuestras instituciones, las quejas son constantes, y claro, los servicios que deberían prestar están por debajo de nuestras necesidades. ¿Acaso la solución será desaparecerlas? ¿O habrá una segunda opción?

Analicemos un poco las ventajas de estas instituciones: me han operado cuatro veces en la Caja Costarricense de Seguro Social sin desembolsar ni un solo millón. A mi madre le realizaron un completo y efectivo tratamiento contra el cáncer, incluyendo quimioterapia, radioterapia y una operación. He utilizado un teléfono público en perfecto estado en Talamanca, y he llamado con mi celular desde Nicaragua, pagando una de las tarifas más bajas del planeta. El servicio telefónico y eléctrico cubre la gran mayoría del territorio nacional sin importar lo quebrado del terreno.

Solo hay que echar una mirada al exterior y comparar para percatarnos que las cosas no están tan mal como parecen. Hay ventajas que tenemos y que no necesariamente las dan las opciones que plantean por ahí. Una empresa privada no va a perder su dinero llevando electricidad o teléfono a zonas poco accesibles y no muy pobladas. Las instituciones del estado están para servir al pueblo, no para hacer dinero. Si son del estado son del pueblo, así debería ser.

¿Qué podemos hacer entonces? Pues actualmente enfrentamos mucha problemática incluyendo una alarmante corrupción en puestos administrativos de nuestras instituciones. ¿Valdrá la pena botar una institución nuestra de gran trayectoria, por alguna empresa extranjera con otros intereses?

Creo que lo conveniente es retomar nuestras instituciones, que de veras trabajen para el pueblo, y lo más transparente posible, sin corrupción. Las instituciones del estado tienen un enorme potencial, hay que aprovecharlo. Lo malo del tico es que acostumbra cruzarse de brazos y espera a que otro haga las cosas. Votan por un candidato creyendo que él solo va a arreglar la situación del país, cuando todos debemos trabajar en conjunto.

¿Qué hacer entonces? Presione, pero no destructiva sino constructivamente. Reclame, pero donde se escuche, envíe cartas a los respectivos departamentos, ponga denuncias, delate a los empleados que no cumplen con su trabajo, etc, etc. La presión de los usuarios obliga a la mejora de las instituciones. Hago énfasis en que siempre debe buscar el crecimiento y no simplemente joder, reclame de buena manera, hablando se entiende la gente.

Si puede ir más allá, adelante. Por ejemplo la Rectoría de la UCR ha integrado una Comisión Especial, que después de cinco años de trabajo ha redactado y presentado una propuesta para el fortalecimiento del ICE. Esta comisión surge a raíz del famoso "Combo del ICE", y ha tomado en cuenta opiniones de destacadas personalidades provenientes de diversos sectores. Puede descargar el documento en formato PDF aquí.

Si todos ponemos nuestro grano de arena, Costa Rica sería un país diferente. Comience usted poniendo el ejemplo.

Fotografía tomada de: www.semanario.ucr.ac.cr

1 comentarios
Volsung dijo...

Estos dís curiosamente he estado pensando en algo similar... relacionado con las empresas que ofrecen empleo en nuestro país. Con tanto "Call Center" y empresa multinacional que ofrece salarios "competitivos" muchos estudiantes, recién graduados y gente con varios años de trabajar se ve seducida ante el acceso a un estilo de vida en apariencia solvente. Pero... qué hay detrás de todo esto? Conozco casos concretos de empresas de desarrollo de software que no pagan aguinaldo y a cambio de eso dan una mordida a sus empleados con su salario en apariencia alto, conozco casos de empresas que depositan a sus trabajadores en dos cuentas de banco para reportar un salario menor y pagar menores impuestos... qué repercusiones tiene esto? Estas ingenuas personas que creen ver mucho dinero están cotizando una miseria para su pensión, aunque ganan, en teoría, bien. Estas situaciones resquebrajan la ya delicada situación económica de nuestras instituciones, las del gobierno. La evasión de impuestos y la manipulación de los salarios evita ingresos para la Caja que podrían salvar la vida de otras personas, y eventualmente la nuestra. Estas empresas, por otra parte, además de empleos llenos de corrupción no dejan mucho al país más que deforestación, gasto de recursos, acaparan mentes que eran científicos en potencia y los atrapan en un estilo de vida extremadamente capitalista e individualista. Qué me importa a mi si otro se muere por falta de tratamiento de la caja del seguro social, si yo gano varios miles de dólares al mes? Mientras no cambiemos esta mentalidad subdesarrollada nunca saldremos del agujero en que nos encontramos, como sociedad, desde hace muchos años, seguiremos serruchándonos el piso unos a otros y alcahueteando a los corruptos a cambio de unos cuantos billetes.

3/2/07 11:08 p. m.  

Publicar un comentario