¿Que hubiera pasado si...?

lunes, 8 de octubre de 2007

8 de octubre, un día después del referéndum, un pequeño margen inclina un poco la balanza, lo suficiente, para decirle sí al CAFTA. Sin embargo prácticamente la mitad de los que decidieron elegir, dijeron NO. El Movimiento Patriótico del NO en el que, cómo ciudadano, participé activamente pudo llegar con su mensaje a la mitad de los que decidieron elegir.

Entonces me pregunto, ¿Qué hubiera pasado si el gobierno fuera imparcial, y no hubiera destinado los recursos de los costarricenses para comprar votos con becas y bonos, o para hacer campaña en las grandes empresas?

¿Qué hubiera pasado si los grandes empresarios no hubieran obligado a miles de empleados a votar a favor del tratado?

¿Qué hubiera pasado si los medios informativos fueran objetivos y hubieran publicado la información tal cual, como si grupos de poder no estuvieran presionando detrás de ellos?

¿Qué hubiera pasado si hubiéramos tenido 700 millones de colones para poder informar a miles de ciudadanos a través de los principales medios, y no de puerta en puerta, uno por uno?

¿Qué hubiera pasado si no nos hubieran metido miedo infundado?

¿Qué hubiera pasado si en lugar de hacer nuestros propios signos externos, hubiéramos tenido millones para confeccionar cualquier cantidad de propaganda?

¿Qué hubiera pasado si los ciudadanos comprometidos con la patria, en lugar de tener que caminar a los centros de votación, hubieran tenido a disposición una enorme flota vehicular que les facilitara su transporte?

¿Qué hubiera pasado si cientos de credenciales perdidas hubieran llegado a los respectivos fiscales del NO?

¿Qué hubiera pasado si este referéndum se hubiera dado en igualdad de condiciones?



Hermanos no bajen los brazos que la lucha sigue. Hemos heredado un país producto de la lucha social que han llevado a cabo nuestros valerosos antepasados. Los nuevos filibusteros siguen aquí, y seguirán atacando.

Tomen en cuenta que apenas un 30% dijo si y que, cómo es usual en las elecciones de este país, poco a poco se irán arrepintiendo de su elección. A estos súmele un 40% que no quiso participar. O sea, todavía queda mucho que hacer, hay mucha gente que involucrar, no en un movimiento en contra del tratado, sino en un enorme movimiento de ciudadanos comprometidos con la patria, dispuestos a apoyar lo que favorezca a las mayorías y rechazar todo lo que atente contra nuestra libertad.