¿Por qué no soy educador?

viernes, 11 de abril de 2008

Una de las cosas que me gusta hacer es enseñar. Los que han tenido la oportunidad de recibir clases particulares de matemáticas conmigo, o simplemente haber recibido alguna explicación de algún tema que domino, se han dado cuenta de la facilidad que tengo para enseñar. Para mi la educación es de suma relevancia y creo que debería ser prioridad para lograr grandes avances en una nación.

Quizás pude haber llegado a ser profesor, sin embargo hay muchas cosas que lo detienen a uno. Parece que vivimos en un país que, por un lado ha logrado grandes avances al invertir en educación y no en guerra, pero que por otro lado pareciera que a los gobernantes no les interesa que la gente obtenga conocimientos y menos que desarrollen su capacidad analítica.

¿Por qué no soy educador?

De trabajar en este campo probablemente lo haría para el gobierno, como la mayoría. Y hasta donde he podido ver, éste es un muy mal patrón. Solo comenzando por el sueldo que reciben los educadores ya resulta poco alentador.

A esto súmenle malas condiciones laborales, por ejemplo los grupos típicamente recargados. ¿Se imaginan dar clases a más de treinta alumnos, todos pegando gritos a la vez?

Luego está el asunto de los horarios. Más o menos medio tiempo dando clases y n horas revisando exámenes y tareas, planeando, preparando material didáctico y evaluaciones, cuadro de balanceo, actualizando el registro, etc, etc, etc. Eso es más que tiempo completo.

En cuanto a los padres de familia es otro punto a tomar en cuenta. En este país el educador nunca es visto como un formador de futuros ciudadanos, sino como vagabundos, que pasan reclamando por el sueldo, que tienen entre ojos a los chiquitos, etc. Son los malos de la película recibiendo, constantemente, ataques por parte de la ciudadanía.

Para los padres de familia las escuelas y colegios no son instituciones educativas, sino guarderías que sirven para mantener ocupados a sus hijos sin que les estorben un buen rato. Un congreso o alguna huelga es un caos. ¿Quién va a cuidar a sus chiquitos esos días?

De hecho los padres se responsabilizan por enviar a sus hijos a la escuela o colegio y nada más. No revisan sus avances, ni se aseguran que cumplan con sus deberes en casa. Pareciera que la educación no les importa.

Bueno. ¿Que tal si decidiera afrontar todos esos inconvenientes y aventurarme a sacar una carrera en el campo de la educación? Todo tiene sus contras y aunque vayamos contra corriente, hacer las cosas bien nos satisface mucho. Así que suena lógico, a pesar de todo, querer laborar cómo formador. No en este caso, de lograr superar estas adversidades, probablemente no logremos vencer el principal obstáculo: el sistema.

Los programas a los que deben apegarse los maestros y profesores dejan mucho que desear. Creo que todos los que hemos recibido formación general básica nos hemos dado cuenta de lo poco que hemos aprendido (y eso que en materia de educación superamos a muchos países). Los temas son deficientes y en varios casos obsoletos.

Ojalá, algún día, los ciudadanos le den a los educadores el valor que merecen. El futuro está en la educación, ésta es la base del éxito.

Felicidades a todos esos hombres y mujeres que han tenido la valentía de ejercer su profesión en un ambiente tan hostil.


Edito para añadir otro punto: los trámites en el Ministerio de Educación pueden tardar días enteros. Las filas son eternas y casi no avanzan. Si tan solo tuvieran un poco de interés en hacer las cosas bien...

7 comentarios
fdog dijo...

Preferiría ser profesor de la UCR, donde existen cursos con libertad de cátedra.

18/4/08 11:25 p. m.  
fdog dijo...

De seguro Leo no sería profesor de español. Se escribe ¿Por qué? y no ¿Porqué? :P

19/4/08 10:10 p. m.  
Leo Jiménez dijo...

¡Fatal!, ya lo corregí.

19/4/08 11:05 p. m.  
Victoria dijo...

Soy educadora, de las que nadan contra corriente, tratando de aportar un granito de arena en la masa que no desea progresar y valerse por sí misma.
El gobierno quiere esa masa, que no piensa, con poco salario, para que voten por ellos.
Y los padres de familia vegetan ante su hijo.

20/4/08 12:50 p. m.  
Mary dijo...

Claro que me gustaría ganar mucho más, sin embargo en cuanto a la planificación de las clases se me hace muy sencillo y no veo tanto trabajo a pesar de que tengo bastantes estudiantes y doy 2 materias. Me gusta lo que hago y los mocosos que han intentado molestar ya saben como es conmigo, así que si me gustaria ganar mas...

23/4/08 6:57 p. m.  
Interrogador dijo...

El ser educador es una labor díficil, por eso admiro a quienes lo realizan, es una obra titánica. Gracias y por favor visiten este blog missentidosyunpuntodevista.blogspot.com

5/5/08 8:03 p. m.  

ehhhhhh! Opa...! Q dificil, y ya q me metí en tu blog, no puedo evitar meterme aquí, en fin! Te apoyo, y me apoyo, tus escritos son encontronazos reales de los q vivimos en este "dilema" del educador... Pues si!Yo tambien lo soy, y lucho a diario con eso.
Creo q a pesar de no ser educador, abordas el tema con mucha, pero muchísima razon... Es la verdad mas acertada q he leído. y Aqui seguimos los q batallamos a diario con esto.

22/5/08 7:59 p. m.  

Publicar un comentario