Ni un minuto más, costarricenses cansados de tanta violencia

domingo, 23 de noviembre de 2008

Recién asistí a la marcha por la paz titulada "Ni un minuto más". Llegué tarde pero pude captar mucho de la esencia de la actividad. Una protesta pintada por el dolor de quienes han sufrido pérdidas de seres queridos pero a la vez llena de costarricenses que buscan un país en el que se pueda vivir tranquilamente.

Más que un simple molote, fue un evento muy productivo. Las diversas declaraciones instaban a la gente a ser más participativa, a presionar para que se cumplan las leyes y también a hacer lo que fuera que esté a su alcance para enfrentar el ya gran problema.

Los testimonios de familiares y amigos de víctimas asesinadas fueron muy duros, pero al menos escuchados como no lo ha hecho hasta el momento la justicia de este país. Crímenes sin resolver, leyes que no sirven o sospechosos que dejaron escapar del país formaron parte de las denuncias.

Si pasamos de las quejas a la acción, tengan por seguro que todo cambiará. Somos más los que luchamos por un país de paz que los que lo tienen secuestrado. Que lindo sería poder sentarme en el parque a conversar tranquilamente sin el peligro de ser asaltado, incluso asesinado. Algún día ese sueño se tornará en realidad. Es cuestión de hacer algo, pero ya.

2 comentarios
Leo Jiménez dijo...

En uno de los grupos relacionados, de Facebook puse más fotos de la actividad: Foto 1, Foto 2, Foto 3, Foto 4, Foto 5, Foto 6, Foto 7, Foto 8, Foto 9, Foto 10, Foto 11, Foto 12, Foto 13.

23/11/08 7:51 p. m.  
boby49 dijo...

Estimado Leotardo, en base al tema de la inseguridad ciudadana, me encontré este artículo en la siliconada revista SoHo, que entre tetas y culos a veces aparecen buenas columnas, y tristemente coincido con eso, te la transcribo:

19 razones para
no hacer turismo en Costa Rica

¿Que le han hablado mucho de sus playas y volcanes? Habrá oído mal: a usted le dijeron “playos y revolcones”.


Por Manfred Bogarín
Fotografía: Jeannine Cordero

Si le gusta el turismo cultural, ya empezamos mal.

Si le gusta el llamado turismo rough, o sea duro, rudo… pues por aquí lo dudo. Para eso el Amazonas, Nigeria, Camboya

Si quiere hacer una especie de retorno al pasado, mejor vaya a Nicaragua, a Bolivia. Aquí del pasado solo queda la desidia.

Si es usted de los que gustan de visitar iglesias, capillas, ermitas… aquí casi no hay y son todas bastante politas.
¿Le interesan las festividades religiosas, la Semana Santa, las procesiones? Las de este país parecen de payasos en vacaciones.

¿Prefiere disfrutar de la gran urbe, la arquitectura moderna, el progreso? No tenemos nada de eso.

¿Le interesan las culturas indígenas? Vaya a Guatemala. Aquí lo único que queda, en Cartago, son alienígenas.
Amiga del Primer Mundo (aquí entre nos), si le gusta el turismo sexual, váyase a Cuba. Aquí andamos escasos de material.

Nuestras carreteras son peligrosas. De hecho, las curvas de las carreteras son las únicas de este país que no son sosas.

¿Que le han hablado mucho de sus playas y volcanes? Habrá oído mal: a usted le dijeron “playos y revolcones”.

¿Venía usted a conocer al labriego sencillo? Un consejo: métase los dólares en el calzoncillo.

¿Quería usted visitar el mítico país de paz, sin ejército para empezar? Bueno, venga, pero no respondemos por su seguridad.

Si le gusta el turismo a la vez refinado y exótico, mejor vaya a Cancún, aquí lo único que le dan en la playa es una lata de atún.

Si quiere antigüedades, vasijas, artesanías, lo sentimos, ya están todas vendidas.


¿Le gusta bailar salsa, merengue, vallenato? Por favor, váyase. Aquí está usted en el país más soso del antiguo virreinato.

¿Le gustan las rutas gourmet? ¿Quiere conocer las raíces de nuestra gastronomía? Raíces las que se va a comer. Para comer bien y variado, cualquier parte menos en este lado.

¿Quería usted saborear el mejor café del mundo? El de aquí es bueno, pero lo preparan que queda inmundo.

Si solo quería relajarse y descansar, ay, amigo turista, no sabe usted adónde fue a parar.
Si le irrita el turismo sexual infantil y le han dicho que aquí no hay, solo entre en internet y vea las niñitas que le quieren vender de modo sutil.

14/12/08 6:33 a. m.  

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