Gracias a una mujer

martes, 15 de septiembre de 2009

Gracias a una mujer empecé a entrenar natación, gracias a otra mujer hice mi primera competencia, gracias a otra más ahora estoy en el equipo Master de San José. Cada una me fue jalando a cada objetivo.

Gracias a una mujer ahora me hecho colonia en el pecho, brazos y muñecas y ya no en el cuello. La razón que me enseñó: si te besan el cuello, le sabría a colonia, por eso mejor en el pecho y si la abrazas así la dejarás marcada, por eso en los brazos.

Gracias a una mujer se han escrito los más hermosos poemas y canciones, gracias a ellas también nos inundan las letras de despecho, desilusión y traición.

Gracias a ellas quién sabe cuantas decisiones se han tomado que han cambiado la historia. Y creemos que este mundo lo dominamos los hombres...